Todos los aceites de oliva virgen extra Coppini cumplen rigurosos requisitos previos de calidad: todos proceden de materias primas de la máxima calidad, obtenidas mediante tecnologías modernas, higiénicas y de extracción en frío, es decir, a temperaturas controladas inferiores a 27°, que garantizan una mayor conservación de los componentes termolábiles del aceite, como los polifenoles, la vitamina E y los compuestos volátiles que generan aromas y sabores positivos). Las materias primas son analizadas rigurosamente por el laboratorio interno, tanto desde el punto de vista químico-físico (mediante análisis de recepción) como organoléptico (cata). Si son perfectamente conformes, se almacenan protegidas de la luz y el calor en grandes silos dentro del vasto y ultramoderno almacén de la empresa.